[Materiales] El código de color.

Muchas personas me preguntan de dónde sale el código de color para las notas musicales que utilizo en clase y qué sentido tiene, así que en el artículo de hoy voy a explicarlo.

DOREMIMOMÚSICA-Código de color
DO RE MI FA SOL LA SI

 

¿Por qué esos colores y por qué en ese orden?

La primera respuesta nos la da, como tantas veces, la naturaleza. Los colores que utilizo en muchos de los materiales que creo, para asociar a las notas musicales, son los mismos que se pueden observar (y en ese orden) en un Arco Iris:

C/DO: rojo🐞

D/RE: naranja 🦀

E/MI: amarillo 🌽

F/FA: verde 🍐

G/SOL: azul 💦

A/LA: azul oscuro o índigo 👖

B/TI/SI: violeta 🍆

DOREMIMOMÚSICA-Rainbow
El Arco Iris nos regala la Escala de Do Mayor con sus colores.

Recordemos que son, además, los mismos colores que Isaac Newton, con ayuda de un prisma, extrajo de la luz blanca del sol.

DOREMIMOMÚSICA-Prisma
Una propuesta interesante de óptica.

Generalmente, cuando les explico a lxs niñxs que utilizamos esos colores porque son los del Arco Iris, suelo ver caras de tranquilidad, incluso de obviedad, pues en su mundo de juego y descubrimiento están tan familiarizados con ese fenómeno y con esos colores, que les resulta reconfortante aprender las notas musicales de esta forma.

Ahora bien, es obvio y justo decir que yo no he sido la primera persona en utilizar esta manera de introducir el lenguaje musical. Hace ya muchas décadas que las notas comenzaron a ser traducidas a colores.

Como sabrás, fue a principios del siglo pasado que fueron surgiendo las grandes y más reconocidas metodologías musicales, como Dalcroze, Willems, Martenot, Orff y Kodaly, las mismas de las cuales lxs docentes que estamos en activo, seguimos bebiendo y adaptando a nuestros tiempos. Pues bien, además, también hubo por aquel tiempo algunxs músicxs y pedagogxs que empezaron a preguntarse sobre la relación entre el color, el sonido y la escritura musical, como por ejemplo, Longinos Cadena, en los primeros años del siglo XX, a lo largo de su Sistema cromático de notación musical, o, un poco más tarde, Enrique Ubieta y su Fonocromía, en los años 50.

Sin embargo, hubo que esperar hasta la década de los 60, cuando por fin apareció el primer sistema de correspondencia nota-color, presentado formalmente por la pianista chilena Estela Cabezas. La propuesta de Cabezas se basaba en otorgar los colores primarios a la tónica (color cian), la mediante o tercera (amarillo) y la dominante o quinta (magenta) del acorde de Do Mayor, para luego aplicar las combinaciones de estos tres colores a las notas intermedias. Quedando la escala coloreada de la siguiente manera: do-azul, re-verde, mi-amarillo, fa-naranja, sol-rojo, la-violeta y si-blanco/azul claro.

Muchos años después, a principios de los 2000, fue el estadounidense Craig Ramsell (creador de los Boomwhackers) quien, basándose en el orden alfabético de las notas musicales en el cifrado americano, versionó el método de Cabezas, desplazando el primer color primario (cian) a la nota LA (A) y reorganizando, por tanto, la distribución de colores sobre el acorde de La menor. Fue así como nació el Boomwhacker Color Code, también llamado Chroma-Notes™, o como simplemente le llamo yo, el Código de colores.

Y es a partir de esta última propuesta, que ha ido surgiendo todo un movimiento de coloreado de las notas musicales, del que como ya habrás intuido, soy muy fan.

DOREMIMOMÚSICA-Pentagramadecolores

Como curiosidad, es interesante saber que en el Hinduismo se utilizan también, desde hace dos mil años, los mismos primeros seis colores (comenzando desde el rojo) para asociarlos a los chakras o centros de energía, y que más tarde la Teosofía y la New Age actuales han añadido el séptimo chakra, de color violeta. En este punto, me divierte preguntarme si Estela Cabezas no recibiría la influencia de las filosofías orientales en su metodología, propuesta en plena época del movimiento hippie.

DOREMIMOMÚSICA-Chakras

 

Una codificación sensorial más completa.

Utilizar el código de color suma un dato visual más al aprendizaje de las notas musicales, configurándose como una experiencia sensorialmente más completa y por tanto, facilitando la asociación y la memorización. Cada nota musical tiene un nombre (visual y sonoro), un sonido afinado y además, un color.

¿Alguna vez has utilizado marcadores de colores en tus apuntes de la uni o las opos? ¿Verdad que lo has hecho para delimitar y memorizar información con mayor facilidad? Pues el código de color nos ayuda de forma similar en el caso de las notas musicales.

DOREMIMOMÚSICA-Marcadores
Amarillo para el título, naranja para las palabras clave, azul para las referencias…

 

¿Y qué pasa con la diversidad funcional?

Lo maravilloso de añadir más apoyo visual a un contenido es que se crea otra ruta diferente de acceso y por tanto, abrimos puertas a diferentes maneras de acceder a esos aprendizajes. Esto es, estamos ayudando a lxs niñxs que tienen facilidad para aprender a partir de la asociación de colores, o de la ruta visual en general.

¿Qué pasa en casos con otras necesidades?

Como sabrás, el daltonismo es una alteración genética que ocurre más frecuentemente en niños y hombres, y que produce confusión o incapacidad para distinguir colores, habitualmente el rojo y el verde. Esto quiere decir que podríamos encontrarnos con un niño que confundiese las notas do y fa, ¿qué pasaría en este caso? Pues no pasaría nada, porque podría seguir apoyándose en la localización de la nota en el pentagrama, el nombre escrito y la afinación (referencia auditiva). Es más, en este tipo de casos, si el niño es todavía pequeño, podríamos contribuir incluso a la detección de esta alteración.

También podría ser que tuviésemos unx niñx con deficiencia auditiva que perdiese toda o parte de la información que da el sonido y que su apoyo fuera principalmente visual (color, localización, nombre escrito). En este caso, el código de colores sería un apoyo fundamental.

Como vemos, a más opciones, mayor accesibilidad.

DOREMIMOMÚSICA-Llave

 

Campanas afinadas y Boomwhackers: la era de la autonomía.

Este mismo código de color es el que también se encuentra en las Campanas afinadas y, como comentábamos más arriba, en que Craig Ramsell (Whacky Music, Inc.) utilizó en los Boomwhackers.

Con ayuda de unas pegatinas de colores, ambos materiales se pueden conectar, además, al Piano, al Instrumental Orff y a otros instrumentos como la melódica, el ukulele, la guitarra…

DOREMIMOMÚSICA-Orff
¡Pegatinas de colores y ya tenemos todos nuestros instrumentos coloreados!

En mi caso, el coloreado en todos estos instrumentos y materiales ha producido un cambio muy interesante en el funcionamiento del aula (mayor autonomía) y en el planteamiento del aprendizaje musical (mucho más vivencial y menos teórico).

Sobretodo, porque en los últimos cuatro cursos he acompañado las sesiones de música desde enfoques metodológicos en los que la autonomía es un pilar muy importante, como los ambientes de aprendizaje.

DOREMIMOMÚSICA-Campanas afinadas
Las campanas, de uso muy sencillo, permiten trabajar de manera autónoma.

Comienzan antes a experimentar con los instrumentos y a trabajar con ellos, tanto de forma individual como en grupo. Y sentir que “hacen música” les resulta muy satisfactorio: el espacio de música es uno de los más esperados por pequeñxs y grandes.

DOREMIMOMÚSICA-Piano
En Infantil, aprenden más fácilmente dónde está cada nota en el teclado del piano.
DOREMIMOMÚSICA-Campanas afinadas
Al iniciar la Primaria, ya pueden tocar canciones, aunque todavía no tengan clara la lectura en el pentagrama.
DOREMIMOMÚSICA-Piano
Y cuando ya están preparadxs para leer en el pentagrama, están más familiarizadxs con los instrumentos y con la altura de las notas.

Cuando trabajamos alguna pieza en grupo, todxs lxs niñxs pueden seguir la misma “partitura”, y cada unx “leerá” notas o colores, según el punto de aprendizaje en el que esté. Esto es especialmente interesante cuando se trata, como es mi caso, de espacios multigrado en el que hay niñxs de diversas edades y cursos.

DOREMIMOMÚSICA
Tocar piezas musicales en grupo es mucho más sencillo y divertido.

En resumen, y en mi experiencia, utilizar el código de color no sólo es una excelente manera de ofrecer el aprendizaje de las notas musicales de una manera sensorialmente más rica, sino que además facilita la iniciación instrumental temprana y la vivencia musical activa.

Y tú, ¿conocías el código de color? ¿lo utilizas habitualmente? ¿te resulta beneficioso?

Te leo en comentarios.

Un abrazo,

Patri

DOREMIMOMÚSICA-Patri

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